El viaje en globo comienza a primera hora de la mañana, antes del amanecer. La actividad completa tiene una duración aproximada de cinco horas, de las que entre 60 y 90 minutos corresponden al vuelo en sí. Un paseo en globo aerostático es una de las actividades de Turismo Activo y aventura más apasionantes y seguras que se pueden disfrutar.

GLOOBO incluye además en Sevilla un café de bienvenida con pastas y dulces típicos, un completo buffet libre en hotel de 4 estrellas para desayunar tras el vuelo, y una celebración con cava y entrega de diplomas de recuerdo. A todos los pasajeros se les ofrece agua fresca durante el vuelo en botellas individuales. Además recibirán un enlace para descargar un vídeo de su aventura en HD con reportaje fotográfico de la experiencia, unos días después del vuelo. Por supuesto, el seguro de responsabilidad civil está incluido y además es obligatorio en ésta actividad. Nadie puede ofreceros más.

La cita

Nos encontramos con nuestros pasajeros en el punto de encuentro. Con la puntualidad en la cita conseguiremos mejores condiciones de vuelo y por tanto más posibilidades de alargar la travesía. Desde allí nos desplazamos hasta el campo de despegue en los vehículos todoterreno de Gloobo. Prácticamente todos los fines de semana solemos despegar desde nuestros aeródromos de Gerena y Aznalcóllar, al noroeste de la provincia de Sevilla. También ofertamos vuelos en Córdoba, Ronda (Málaga), Arcos de la Frontera (Cádiz) y Granada-Guadix de forma habitual.

Comprobamos las previsiones meteorológicas por última vez y vamos introduciendo a nuestros pasajeros en el mundo de la Aerostación para irnos familiarizando con el globo aerostático, su funcionamiento básico y las sencillas normas de seguridad.

El montaje

Los pasajeros que lo deseen, pueden colaborar para montar el globo, así como hacer las primeras fotos y vídeos. A partir de aquí todos formaremos parte de un mismo equipo. La maniobra de hinchado dura unos 30 minutos, la envoltura o vela del globo va lentamente llenándose del aire que le proporciona un potente ventilador. Instantes después, el piloto enciende los quemadores y comienza a calentar suavemente el aire frío del interior hasta que el globo se pone en pie, luciendo sus magníficos colores en medio del campo. Los pasajeros van subiendo a bordo de la barquilla, emocionados, se colocan el sombrero de vuelo y aguzan los cinco sentidos, porque comienza la ascensión. ¡Flotamos!

El vuelo

Una vez en el aire la sensación de vértigo desaparece al no haber conexión con el suelo y es el viento el que participa en nuestro rumbo. Con la altura aparecen normalmente diferentes corrientes de aire con las que jugamos a nuestro antojo. Sobrevolaremos enclaves como el Corredor Verde del río Guadiamar, en el Aljarafe Sevillano y el entorno del Parque Natural de Doñana (en la provincia de Sevilla).

Las sensaciones que se experimentan son nuevas pues no hay rozamiento, paseamos inmersos en la inmensidad de la masa de aire, a su misma velocidad. Las vistas son inigualables, es frecuente además observar todo tipo de fauna durante el vuelo en globo.

No hay movimientos bruscos, ni desagradables. La barquilla es extraordinariamente estable y se diría casi que es el mundo el que se mueve bajo nosotros, para ofrecernos sus rincones más ocultos. El empleo de la moderna tecnología, los nuevos materiales y las más experimentadas técnicas de pilotaje garantizan un vuelo seguro y confortable.

El aterrizaje

La barquilla se aproxima a tierra suavemente, recibimos las últimas indicaciones del piloto, como la postura de seguridad, y aterrizamos, uno de los momentos más divertidos y emocionantes del vuelo en globo.

Si el viento supera los 15km/h (8 nudos) la barquilla puede arrastrar unos metros, siempre motivo de risas y anécdotas. Los vehículos de apoyo en tierra han estado en contacto por radio, vigilando en todo momento la trayectoria del globo y se acercan para recogernos, así como el material.

El Desayuno

Nos trasladamos con el equipo de tierra a una Venta cercana donde tomaremos juntos un contundente desayuno andaluz (en Sevilla se realiza en un hotel 4* con todo el buffet libre a nuestra disposición). Sin prisas, un momento para descansar, charlar y reponer fuerzas. Anécdotas de vuelos, la historia de la aerostación y el intercambio de opiniones son nuestras favoritas, también cuestiones técnicas de nuestras aeronaves, un mundo nuevo se abre a nuestros pasajeros y nosotros estamos encantados de invitarles, no en vano, vivimos para ello.

Bautismo del Aire

Abrimos unas botellas de cava bien frío para, literalmente, bautizar a los pasajeros con un nombre aeronáutico, que les traerá suerte recordar, y hacerles entrega de un diploma de vuelo aerostático. A partir de entonces se habrán convertido en unos auténticos viajeros del viento, como a nosotros nos gusta llamarlos.

La tradición y el significado de este gran momento serán de sobra recordadas por los pasajeros. Para finalizar, brindamos todos juntos para que nos acompañen en los próximos vuelos y en la vida los suaves vientos. ¡Salud! Ha sido un placer.

Hasta pronto

Tras unas 5 intensas horas compartidas, la actividad va llegando a su término. Los pasajeros a veces intercambian sus direcciones de correos para enviarse fotos y mantener el contacto para futuras aventuras. En Gloobo realizamos fotos y vídeos en alta resolución de toda la experiencia que quedan a disposición de los pasajeros mediante un enlace a su email. Agradecemos vuestros comentarios y sugerencias, y sobre todo que nos recomendéis

» Consulte nuestras “Rutas para volar en globo”

Cerrar menú
×